Descubre con nosotros los beneficios de un baño en sauna

Descubre con nosotros los beneficios de un baño en sauna

El estrés y el trajinar diario no nos permite un espacio para dedicarnos a nosotros mismos. No obstante, si sigues leyendo aprenderás cómo un baño de sauna podrá aportar beneficios a nuestra salud y belleza, solo basta que aproveches al máximo su uso.

En qué consisten estos baños

Consisten en pasar unos 15 a 20 minutos en un espacio cerrado o cabina, donde se manejan temperaturas altas y vapores, los cuales pueden ser secos (sauna finlandesa) o húmedos. Estos últimos son conocidos también como baños turcos.

Ambos aportan muchos favores a nuestro organismo, sin embargo, el que sean provechosos no quiere decir que no tengan contraindicaciones. Por supuesto que hay que realizarlos con ciertas precauciones.

Cuáles son sus beneficios

  • Son excelentes para liberarte del estrés, pues permiten relajar el cuerpo y la mente.
  • Con la sudoración que produce, se eliminan toxinas del cuerpo y se limpia la piel.
  • Ayudan a aumentar las defensas, evitando que contraigas enfermedades virales.
  • Estabilizan los niveles elevados de presión arterial.
  • Mejoran los trastornos causados por la menopausia.
  • Resultan ser una terapia excelente para dilatar los vasos y promover la circulación sanguínea.
  • Poseen grandes ventajas para el sistema respiratorio como el asma bronquial, bronquitis y faringitis.
  • Pueden ser utilizados como parte de tratamientos para reumatismos.
  • A nivel estético ayudan a eliminar la celulitis y las adiposidades (acumulación de grasa localizada).
  • Son buenos para tratar torceduras, bursitis, neuralgias, rigidez articular, espasmos musculares y dolencias relacionadas con la estructura ósea y muscular.

¿Su uso tiene contraindicaciones?

Como ya hemos visto, estos baños poseen grandes beneficios, pero es importante tener en cuenta que también tienen efectos en el sistema circulatorio. Por ello te mencionaremos algunas razones por las que eventualmente no podrías ingresar a un sauna:

  • De poseer algún problema cardíaco, has sufrido de trombosis o posees alguna insuficiencia venosa.
  • Si tienes insuficiencia en la circulación cerebral.
  • Al sufrir de hipertensión arterial producto de problemas renales, hipertiroidismo, tumores, glaucoma o enfermedades relacionadas con inflamaciones agudas.
  • Si estás embarazada (primeros tres meses de gestación) o se tiene historial de partos prematuros.
  • Tener precaución en ciertos casos, como cuando se tiene la menstruación (en el caso de las mujeres) y en caso de hipertensión controlada por medicamentos.

Qué consejos puedes tomar en consideración

  1. Dúchate con agua templada antes de entrar, ya que es importante que la piel esté fresca y limpia.
  2. Utiliza en banco inferior y disfruta de sus beneficios por unos 10 a 20 minutos, hasta que comiences a sudar.
  3. Luego de este tiempo sal de la cabina y dúchate con agua fría.
  4. Vuelve a entrar pero ahora colócate en el banco superior por 10 minutos más.
  5. Culmina esta terapia con una buena ducha, acompañada de una manopla exfoliante, para que elimines células muertas e impurezas.

Si cuentas con la oportunidad de tomar un baño de sauna, comienza a disfrutar de sus beneficios, siempre tomando las precauciones necesarias y teniendo presente el hecho de consultar al médico antes para casos con ciertas condiciones médicas o si padeces alguna enfermedad.


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