Masaje contra la Fibromialgia

Masaje contra la Fibromialgia

La Fibromialgia es tratada en los pacientes con diversos tratamientos para ayudar a mejorar su bienestar, sueño y aliviar el dolor.

De hecho, si es posible, se deberían someter al gran número de terapias ofrecidas hoy día como:

  • ejercicios en piscina
  • infiltración de puntos dolorosos
  • ejercicios suaves
  • calor local
  • fisioterapia y masajes.

Al hablar de Fibromialgia nos referimos al malestar que producen los tendones, ligamentos y músculos, o sea, una enfermedad reumática que no se cura, en la que se generan dolores músculo-esquelético y mucha fatiga.

Algunos de sus síntomas son el dolor de cabeza, ligamentos, huesos, vientre, articulaciones y músculos, y otros alternos como padecimientos en el sistema linfático, digestivo, nervioso, en la piel y el estado general del organismo. Hay que tener cuidado si se presenta este padecimiento en familiares, porque pueden ser hereditarios.

Ahora bien, esta enfermedad ha sido muy complicada de diagnosticar con pruebas hechas en un laboratorio. Ya que en los análisis como el de sangre, radiografías o biopsias musculares, todo se encuentra aparentemente normal.

Es por esto precisamente que el médico necesita hacer una evaluación de los síntomas que el paciente tenga. De acuerdo con ese análisis, se diagnostica a la persona con Fibromialgia.

Dichos síntomas son diferentes en todos, y de hecho en algunos casos se logra distraer al médico debido al Síndrome de Fatiga Crónica. Dejando que esta otra enfermedad siga haciendo daño al paciente.

Para adentrarnos un poco más conoceremos sus síntomas más comunes y otros no tanto:

Fatiga, trastornos de sueño, dolor intenso, síndrome de temporomandíbular y síndrome de intestino irritable. Además, calambres musculares, menstruaciones dolorosas, sequedad en los ojos, alteraciones cognitivas o en la memoria, dolor torácico, punzadas en las manos, rigidez matutina en articulaciones y sequedad en los ojos y boca. Algunos factores que agravan los síntomas podrían ser la ansiedad, depresión, cambios del clima y el estrés.

Hay que tener presente que tratamientos como el que se da con masajes se debe aplicar siempre respetando la capacidad que tenga el paciente de soportar los movimientos.

De esta manera se comienza de forma suave, haciendo presión en la zona afectada y luego incrementada esta presión gradualmente. Hasta donde la persona nos diga que no aguanta más.

Habiendo dicho esto, hay que entender que el masaje se acopla a las personas y los síntomas que estén presentes. Ya que en función a eso se va a trabajar el padecimiento.

Beneficios:

1. La terapia de frotación muscular alivia el dolor en zonas denominadas como puntos de sensibilidad, que se encuentran localizados cerca del cuello, las caderas, las espinillas, los codos, el tórax, las rodillas y la región lumbar, estas producen en ocasiones una intensa aflicción.

2. Ayuda a disminuir la sensación profunda de punzasos o trastornos ardientes que se sienten en las articulaciones. Pero que no está asociada con esas áreas.

3. Mejora el cuadro que presentan algunos pacientes, en el que sufren dolor todo el día. Algunos de estos despiertan en la noche con el cuerpo rígido y no logran conciliar el sueño de nuevo. Generando cansancio, debilitamiento y estado de ánimo bajo.

4. El masaje permite que la actividad física, el clima húmedo o frío, el estrés y la ansiedad no sean motivo de alteraciones en el padecimiento.

5. Proporciona una solución a otros síntomas como migrañas, problemas de memoria u concentración, entumecimiento y hormigueo en pies y manos y Síndrome de Intestino Irritable.


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